Un proyecto de ciencia ciudadana para monitorear la temperatura del mar de Cantabria
↓Los océanos son una pieza clave para el clima y para la vida en la Tierra. Producen cerca del 50% del oxígeno de la atmósfera y absorben aproximadamente una cuarta parte del dióxido de carbono que emitimos con la actividad humana. Esa capacidad reguladora ayuda a frenar el aumento de la temperatura global: de hecho, más del 90% del exceso de calor asociado al cambio climático ha sido absorbido por el océano. Por eso, monitorear su estado es clave para entender y anticipar cómo seguirá desempeñando este papel regulador.
Paradójicamente, la franja costera es también la zona con menos acceso a mediciones oceanográficas directas, como la temperatura. Los datos satelitales suelen ser más ruidosos cerca de la costa debido a interferencias terrestres, y los buques oceanográficos convencionales están pensados para trabajar en aguas profundas, pero son más limitados a la hora de medir en aguas someras. Por eso, la participación ciudadana es clave para llenar este vacío.
Estos datos no solo permiten completar el monitoreo global del océano, sino también seguir el impacto local de eventos como las olas de calor marinas, identificar tendencias a largo plazo y comprender mejor cómo el cambio climático está afectando nuestras costas. En Santander, además, contamos con registros históricos desde los años 70 en la playa del Sardinero, de gran valor científico, que nos ayudarán a entender cómo está cambiando el estado del mar en comparación con el pasado.
Comparativa de la temperatura actual respecto a los valores históricos de referencia de la playa el Sardinero (1970-1978).
Todos los datos recogidos y procesados son de acceso abierto y están disponibles en nuestro repositorio.
Gracias a la colaboración de escuelas el proyecto es posible.
El 8 de junio celebramos el Día Mundial de los Océanos con mediciones sincronizadas a lo largo de la entrada de la bahía de Santander.